Der Kabarettist

La bola de demolición

Posted in Uncategorized by igandekoa on 5 Febrero, 2008

demolisher.jpg¿Quién ganará las elecciones generales del 9-M? Hace tiempo que no presenciábamos una campaña electoral tan pareja. González arrasó por goleada. Aznar quedó por debajo del pronóstico en 1996, y en 2000 lo rebasó con creces. Rajoy iba por el mismo camino en 2004, pero pudo ser, y no hace falta decir por qué. Ahora las cosas no están nada claras. Se ha producido un empate técnico, en medio de una confusa y degradada contienda electoral que los dos grandes partidos de la política estatal se esfuerzan en lo posible por perder. El gobierno, con su ambigua política antiterrorista, su propaganda y sus bonificaciones del I.R.P.F., va como una moto con el cigüeñal aligerado de masas, capaz de dar vigorosos reprises pero no de emplearlos para algo útil. Pero es que la oposición tampoco deja de meter goles en propia meta.

Yo soy de los que creen que la era Zapatero no ha llegado todavía a su fin: le queda una legislatura, o como poco la mitad. Pese a todo lo que desde los medios se nos quiere hacer creer, el ciudadano de a pie no está interesado por los asuntos estrella de la política nacional. No le importan el 11-M, ni la memoria histórica, ni la ley de igualdad ni los matrimonios gay, ni la noche triste de Gallardón. Ni siquiera el aislamiento de España en el concierto internacional es un politikum, como dicen los alemanes, y respecto a la creciente preocupación por la economía, conviene matizar.

Las dificultades económicas influirán sin duda en las elecciones del 9-M, pero no de modo directo y trivial. España no es un país habituado a tomar medidas anticipadas ante los problemas. Antes de actuar la gente prefiere esperar a que las cosas se pongan mal del todo. Con esta mentalidad de avestruz no extrañe que la propaganda conformista de un gobierno empeñado en negar la evidencia llegue a convencer a los electores más que el mensaje pesimista de Rajoy, por más fiel que sea el cuadro de la realidad que este último nos pinta.

Me atrevo a predecir que las ofensivas propagandísticas desplegadas por los distintos medios, la SER, la COPE, El País, El Mundo, y más recientemente Libertad Digital y el diario Público, demagógicas y pasquineras como no se habían visto desde los tiempos de la Segunda República, van a tener también unas repercusiones difíciles de interpretar. Las elecciones las decide eso que llaman “izquierda flotante”, un colectivo de votantes progres que actúa más por motivación individual que por disciplina de partido. Una afluencia clamorosa de las mismas a las urnas en el 14-M dio la victoria a Zapatero, del mismo modo que su abstención multitudinaria en marzo del 2000 permitió que Aznar consiguiera la mayoría absoluta.

La acción de los medios ha galvanizado a algunos sectores de la opinión pública. Existen motivos para pensar que la participación electoral va a ser alta. Las mesnadas de la izquierda flotante acudirán a las urnas llevados no por consignas, sino por el calor del propio debate, por el ansia acumulado de cuatro años de catilinarias desde la COPE, discusiones con la familia, trifulcas en los foros de Internet, tertulias radiofónicas y tomaydacas con Zaplana, López Garrido & Cía. en 59 segundos. Y si ese día hace buen tiempo ni te cuento. Una vez en el colegio electoral votarán según su inclinación, que es mayoritariamente de izquierdas.

Hay otro aspecto, más sutil y revelador de la dura realidad de la lucha por el poder, que apunta hacia una probable derrota de los populares. Observando la torpeza extrema con la que el líder de la oposición dirige su campaña, uno no puede evitar la ocurrencia de que se está buscando la debacle de manera intencionada. Tal vez a Mariano Rajoy no le interese ganar precisamente ahora. El es de esos hombres que vienen para quedarse. Su lucha por el poder es a largo plazo, con cimientos sólidos y sin rivales que le hagan sombra: puede que se haya planteado el tema más como unas oposiciones a Notarías o Registrador de la Propiedad -a lo cual está perfectamente acostumbrado- que como una carrera de ratas por las poltronas y los coches oficiales.

Unos pocos años más en la oposición es lo que necesitaría entonces para acabar con el socialismo en España. Cuando el gobierno de Zapatero esté totalmente desgastado y decrépito, tanto por su propia incompetencia como por los embates de la derecha, a Rajoy no le bastará más que una de sus habituales campañas de perfil bajo para conseguir el poder, inaugurando una especie de Pax Romana del Partido Popular que dure varias décadas.

Dos indicios sobre los que merece la pena reflexionar. Tras la defenestración de Alberto Ruiz-Gallardón, Rajoy manifestó su deseo de seguir al frente del Partido Popular, secundado por su nuevo fichaje Manuel Pizarro, “aun en el caso de no se ganaran las elecciones”. Que yo sepa es el primer candidato en toda la historia de la democracia española que se plantea en público la posibilidad de una derrota. Por otra parte, haber anunciado a bombo y platillo todos esas rebajas fiscales empeora la posición del Partido Popular. Hasta un espectador promedio de la Sexta sería capaz de darse cuenta de que esa reducción de diez puntos en el impuesto de sociedades solo podrá ser compensada con un recorte equivalente en gasto público y servicios sociales.

La Iglesia, con sus nada diplomáticas recomendaciones a los fieles, se ha encargado de poner la puntilla. El próximo 9-M podría ser una fecha equívoca, una némesis. ¿Triunfo socialista? ¿Laureles en Ferraz? Sí, pero verás qué poco tarda en volver a funcionar la bola de demolición. – Publicado en Izaronews.

4 comentarios

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  1. [...] La bola de demolición « D e r K a b a r e t t i s t – Un comentari interessant de les eleccions [...]

  2. [...] En llegir-lo comprovareu que no es tracta d’un comentari partidista, sinó analític, un comentari que, com tots, pot estar equivocat. Però val la pena que el llegiu atentament. Comparat amb el que trobem als diaris (gairebé tots partidistes i polititzats), em sembla un text superior. [...]

  3. Marali said, on 6 Febrero, 2008 at 4:00 PM

    Tu artículo analizando la situación actual para las próximas elecciones me ha parecido muy bueno, tu análisis muy completo y en un lenguaje sencillo y entendedor. Felicidades.

  4. J.Úbeda said, on 12 Febrero, 2008 at 2:25 AM

    Eso, y que la izquierda flotante el 14-M se movió más para decirle a Rajoy, Zaplana, y Acebes que se fueran a tomar viento, que para coronar a ZP reina del congreso. Con un empate técnico, no haber renovado esas caras (las caras que fueron repudiadas) puede costarle las elecciones al Partido Popular. Que se lo pregunten a Simancas…


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