La lavadora paritaria de Pep Torres
El 20 de marzo de 2007 se celebró en el Palacio Euskalduna de Bilbao un ciclo de mini-conferencias dentro de la iniciativa denominada Bilbao Emprende (Patrocinado por la agencia de empleo local Lan Ekintza, el Ayuntamiento de la ciudad, el Gobierno Vasco, el Ministerio de Industria y Comercio y el Gobierno Vasco, entre otras entidades). En él destacó de forma especial la intervención de Pep Torres, el surrealista inventor del futuro. De Pep Torres se ha dicho que es un inventor de inventores, de modo similar a como Rainer María Rilke fue escritor de escritores. Músico, periodista, inventor, creativo publicitario y colaborador de radio y televisión, sus invenciones han dado la vuelta al mundo, convirtiéndole en un clásico de la aplicación de las ideas creativas al mundo de la empresa. Con motivo de “Bilbao Emprende – Día de la Persona Emprendedora”, en estos días se puede apreciar una exposición de sus inventos: FuTour.
Pep Torres es fundador de la empresa Stereonoise (2005), dedicada a la creación de artículos innovadores por encargo, cuyo cometido principal consiste en generar ‘ruido mediático’ para sus clientes. Se trata de una idea basada en la utilización de la creatividad para aplicaciones comerciales, consistente en llevar a cabo campañas caracterizadas por su capacidad para no dejar frio al espectador. Entre algunos de sus éxitos más comentados se encuentran la campaña “Hazlo por tu madre“, la lavadora para parejas con sensores biométricos que reconoce a sus dueños y no deja hacer dos coladas seguidas a ninguno de ellos, obligándoles asi a turnarse para lavar la ropa, y un colchón para parejas poco duraderas que se desarma en dos partes iguales.
FuTour supone un derroche de ironía e imaginación. Pep Torres elabora un itinerario tecnológico para los próximos trescientos años, con un escaparate de invenciones a cual más chocante que transmiten, sin necesidad de descripción textual, su postura filosófica ante la vida como ejercicio de paranoia constructiva. Su libro “Manual del Inventor” ha sido un éxito de ventas tan rotundo que en la actualidad se encuentra agotado.
Acceso directo al hardware
“¡Esto es un escándalo! ¡Intolerable! ¡Que alguien me lo explique!” – La secretaria parpadeó perpleja, como una libre deslumbrada por los faros de un automóvil. Ante ella se erguía su jefe, el Presidente de la Cámara Alta, con los ojos inflamados de cólera navarra y su senatorial (nunca mejor dicho) calva resplandeciente por la indignación. Javier Rojo, con su traje oscuro y una espectacular corbata de rayas rojas, blancas y negras, había aparecido como por arte de magia en el Centro de Cálculo del Senado. Varios informáticos levantaron la mirada desde sus monitores para contemplarle con una mezcla indefinible de reverencia servil y asombro.
El encargado, un individuo gris y de pelo ralo, que vestía a su aire, vaqueros, zapatillas de deporte y camisa negra con un logo de Led Zeppelin, abandonó su teclado para comparecer ante su superior. Rojo lo miró sin decir nada. ¡Valiente tipejo!, pensó el político. Ferraz lo había recomendado como persona especialmente apta para ejercer el cargo de webmaster de la red de la Cámara Alta: técnicamente capacitado, totalmente limpio de cualquier aventura pasada que la Oposición pudiera aprovechar para montar uno de sus escándalos habituales y, por si fuera poco, insomne. Lo mejor de todo es que no pertenecía a las Juventudes del Partido, ni había tenido jamás el menor contacto con los Genoveses ni la Red de Blog Socialistas. Un personaje muy útil para la causa. Se suponía que tenía una respuesta a lo que estaba pasando. Y asi era.
“Don Javier, no se preocupe: está todo bajo control…” Rojo no pudo contenerse y le interrumpió: “¡Acabo de ver a varios senadores utilizando Linux en sus puestos de trabajo! ¡Quiero que alguien me diga que nuestra red de ordenadores no está empezando a desintegrarse! Lo único que faltaba, con el gallinero que tengo montado allá arriba: ¿no sabéis que hemos firmado un contrato de exclusividad con Microsoft España? ¡En menudo lío me estáis metiendo!”
“Mire aquí, Jefe”. El administrador señaló a Rojo un monitor TFT que mostraba el interfaz característico de Linex, el sistema operativo de dominio público patrocinado por la Junta de Extremadura. “¡Eso es a lo que me refiero, precisamente!” rezongó Javier Rojo, blandiendo un dedo amenazador cual profeta del Antiguo Testamento. Un nuevo escándalo nacional. Lo veía venir: Soraya Sáenz de Santamaría anunciando la ruptura de los sistemas de proceso de datos en la Cámara Alta (“Hoy se ha quebrado la red: mañana se fragmentará la Nación”).
El covachuelista informático intentaba apaciguarle: “Por favor, escúcheme, no es lo que parece”. Entonces se acercó al ordenador, pulsó simultáneamente las teclas Control + Alt y en el acto la pantalla se contrajo para formar una ventana dispuesta sobre el típico escritorio de Windows XP, con sus iconos insípidos y convencionales y su inconfundible botón de inicio. “No hay motivo para alarmarse: existe tan poco peligro de abandonar Windows como de que el Lehendakari Ibarretxe se anexione Navarra. Todas las estaciones de trabajo, tanto en la Cámara Alta como en el Congreso, ejecutan sistemas operativos de Microsoft”.
Javier Rojo movió la cabeza dubitativamente, y al hacerlo las monturas metálicas de sus gafas centellearon bajo la luz de los fluorescentes: “Entonces lo que he visto ahí arriba… a los senadores manejando esas distribuciones regionales de Linux, todas esas pantallas abarrotadas de necios pingüinos: Linex, Rovirix, Muñeirix, Cantabrix, Astur-GNU, ¿se trata de simples simuladores?”. El rostro se le iluminó. Cualquier cosa que tenga que ver con la prestidigitación, el engaño, los triles y el arte del birlibirloque es algo que no deja insensible a un socialista.
“Mucho mejor, jefe. Déjeme que se lo explique: primero algunas de sus Señorías se empeñaron en cambiar el Windows XP de sus puestos de trabajo por un sistema operativo regionalizado. Extremeños y andaluces querían Linex. El senador aragonés, al enterarse, exigió el mismo privilegio, aunque incomprensiblemente, pese a que Bellocq y la Chunta disponen de un producto propio llamado Augustux, insistió en utilizar la distribución catalana Rovirix, un sistema bastante inestable, que suele dar problemas de integración en todo tipo de redes. Pero allá ellos… Nosotros no estábamos dispuestos a hacer cambios en el sistema, pero tampoco queríamos contrariar a Sus Señorías, asi que instalamos en cada uno de los hosts el software de virtualización VMware. Este programa, para explicarlo en pocas palabras, lo que hace es crear un ordenador dentro de otro, asignando recursos de la máquina física mediante software. De este modo cada senador puede utilizar su propia distribución regionalizada e incluso varias de ellas al mismo tiempo si lo desea. El único inconveniente es que disminuye el rendimiento del ordenador, pero no hay mal que por bien no venga. Tenemos una oferta de la casa Dell para reemplazar las máquinas actuales por otras más potentes, con lo cual usted podrá matar dos pájaros de un tiro: por un lado quedar bien con Microsoft, y por otro firmar un nuevo contrato con un proveedor de confianza”.
“¿Me está diciendo que todos esos interfaces que he visto funcionando en la biblioteca” preguntó Rojo” son en realidad máquinas virtuales?” “Exactamente, jefe” asintió el administrador. “Funcionan sobre Windows XP, que continúa siendo el único sistema en contacto directo con el hardware y la infraestructura de red”. Javier Rojo comenzaba a comprenderlo, pero sin estar aun del todo convencido: “Un momento. Si están utilizando máquinas virtuales, eso significa que pueden crear nuevas estaciones de trabajo, aunque sea simulándolas por software. Y me imagino que cada una de ellas dispondrá de su propia dirección IP.”
“Eso no debe inquietarle, Don Javier” aclaró el técnico. “Hemos configurado todas las instalaciones de VMware para que el acceso a la red se lleve a cabo mediante NAT, un protocolo de traducción de direcciones IP. Cuando una máquina virtual quiera comunicarse con el resto del mundo no tendrá más remedio que hacerlo compartiendo la dirección del host donde se encuentra alojada. Nadie puede salir al exterior por su cuenta y riesgo; siempre lo acompaña y lo representa el Estado, es decir, nosotros”.
Javier Rojo había recuperado su buen humor: “Me alegra saberlo. No se imagina usted los problemas que últimamente, con toda esa paranoia estatutaria, me dan los de allá arriba. ¡Conozco el remedio perfecto para quitarles toda esa tontería nacionalista! Cuando se haga la reforma del Senado para convertirlo en una cámara territorial pienso proponer como norma obligatoria el que los senadores accedan a la Cámara vestidos con sus trajes regionales. Figúrese, los catalanes con barretina, los vascos con boina y abarcas, y los andaluces con sombrero y chalequillo bordado, igual que cuando van al Rocío. Y el que no venga así, no entra. ¡Ya verá usted cómo en menos de dos años, de puro hartazgo, se les cura el separatismo a todos!”.
Cuando se extinguió la risotada general, Javier Rojo quiso saber qué opinaba la Oposición. “No han dicho nada”, respondió el técnico. “A ellos las distribuciones de Linux regionales les importan un bledo, y prefieren manejarse con Windows XP, lo mismo que nosotros. El único motivo de discordia son las típicas disputas por la asignación de recursos, la configuración de los escritorios, el control de la red, el tipo de antivirus y, por supuesto, las políticas de seguridad. Pero todo eso es dialogable. Nosotros haríamos lo mismo, si estuviéramos en la Oposición…”
Javier Rojo sonrió. Cuando estaba a punto de irse, después de haber repartido algunas palmaditas de protocolo, el administrador le dijo: “No obstante me veo en la obligación de informarle de que con los senadores vascos puede haber problemas…”
“¡Caramba, eso sí que no me coge de sorpresa! ¿De qué se trata?”.
“Se niegan a utilizar las máquinas virtuales. Por lo general trabajan con Windows XP, pero cuando quieren cambiar, utilizan distribuciones del tipo “live”, es decir, de esas que arrancan directamente desde el CD, sin tocar el disco duro del ordenador. Al parecer un individuo que suele frecuentar la Fiesta de la Cerveza, se trajo de Alemania un ejemplar de Knoppix 5.1.1 y está distribuyendo copias al Grupo Vasco, no solo en el Senado, sino también en la Cámara Baja. No sé si alguna vez lo ha visto funcionar. Esa cosa, que cabe en un DVD de formato reducido, además de suites ofimáticas y navegadores de Internet, lleva también utilidades de informática forense muy potentes, que pueden resultar peligrosas en caso de uso inadecuado”.
“¡Diablos!” exclamó Rojo, limpiándose con los dedos la película de sudor frio que había comenzado a formarse sobre su frente. “Me está usted diciendo… eso quiere decir… nada menos que…” El informático asintió con seriedad: “Exactamente, jefe: los vascos tienen acceso directo al hardware. No solo al de sus ordenadores, sino también al de toda la red”.- Publicado originariamente en Izaronews.

Conferencia de Begoña Errazti en la Sociedad El Sitio
El pasado jueves 8 de marzo la Presidenta de Eusko Alkartasuna pronunció ante ante un auditorio como de costumbre caracterizado por el pluralismo y la transversalidad, una intervención titulada: “El Proceso de Paz, una necesidad imperiosa del pueblo vasco”. El acto, en el cual la popular líder de EA puso de manifiesto una vez más sus aptitudes como comunicadora y su capacidad para sintonizar con el público mediante la proximidad, constituye una experiencia pluralista no solo por la diversidad de las ideas expuestas con respecto a la sensibilidad constitucional característica de este círculo tradicional de los liberales vascos, sino también por el ambiente de cordialidad y respeto que se mantuvo en todo momento.
Con Begoña acudió un grupo de admiradores y algunas personas de su círculo, entre ellas el Portavoz de EA Unai Ziarreta y el senador José Ramón Urrutia. La gente de Eusko Alkartasuna ofrece una impresión de seriedad y solvencia que no tiene mucho que ver con la imagen transmitida por el comun de la clase política en este país. Se trata de personas cultas y bien preparadas, que se trabaja bien los temas y con un flujo de agenda modélico. El discurso de EA está bien estructurado y ha sido constante a lo largo del tiempo, si bien a algunos les parecerán excesivamente dogmáticas algunas de sus premisas. Las intervenciones de Errazti destacan por su planteamiento en clave positiva: ella viene a exponer unas ideas que son las que son. Si te gustan, bien; y si no, qué le vamos a hacer. Se trata de un discurso levantado sobre la afirmación de contenidos propios y no a base de descalificar los de otros.
Crísis de confianza en el hospital
La muerte de tres bebés prematuros a lo largo de la semana pasada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid es como la cima de un iceberg que flota sobre el mar de la sanidad pública, de superficie aparentemente tranquila, pero agitado por corrientes procelosas en su interior. Asimismo, y como término de comparación, constituye un recordatorio de hasta qué punto los medios de comunicación, en connivencia con los políticos y los intereses creados, son capaces de crear la realidad alternativa que nos envuelve y agobia.
¿Se acuerdan de la gripe aviar? Ya nadie habla de ella, pero hasta hace un año los ministros de la Unión Europea anunciaban a bombo y platillo la puesta en marcha de ambiciosos programas de vigilancia y prevención, y todo lo que se estaba haciendo para combatir esta amenaza invisible y letal. En las revistas científicas más prestigiosas se publicaban artículos sobre el tema y la prensa dibujó escenarios de horror, con pandemias procedentes del Este arrasando Europa dizque nueva invasión de las hordas de Gengis Khan en versión microscópica. Millones de gallinas fueron sacrificadas, y se examinó con lupa las suelas de las zapatillas deportivas procedentes de Corea del Sur y Taiwan. ¿Qué ha quedado de todo aquello?
En Europa no ha habido ni un solo caso de muerte por gripe aviar. Sin embargo, en nuestros hospitales fallecen varias personas al día por infección de bacterias tan comunes como escherichia colli, estafilococos dorados o, en el caso del último incidente producido en Madrid, un patógeno habitual de pasillos y salas de consulta como klebsiella pneumoniae. Y estas muertes pasan desapercibidas por completo.
El origen del problema, como pone de manifiesto un artículo publicado por la revista alemana Spiegel en su edición del 26 de febrero (“Armas de destrucción masiva inutilizadas: peligro de infección en los hospitales”, pg. 162), se halla no ya en la organización de los hospitales, sino en una penuria estructural que afecta a todo el sistema sanitario moderno: a lo largo de los años el abuso de los antibióticos, recetados a veces de manera irresponsable por los propios médicos internos, ha hecho aparecer mediante selección natural cepas como el MRSA (estafilococo dorado resistente a la meticilina), que en Alemania da cuenta de la mayor parte de los casos de las infecciones hospitalarias, sin que hasta la fecha hayan tenido éxito los esfuerzos desplegados para combatirlo.
El empleo de antibióticos con “gran ancho de banda”, cada vez más extendido, también supone un problema, ya que al eliminar otras bacterias además del causante de la enfermedad, dejan el hábitat libre para las cepas resistentes evolucionadas. La industria farmacéutica ya no produce nuevos antibióticos a la misma velocidad que hasta los años 80 del siglo pasado. La higiene es otro punto crítico, sobre todo en centros congestionados y saturados de trabajo. Los esfuerzos por mantener el problema camuflado ante la opinión pública son tan ímprobos que de no ser por las muertes hasta se podrían hacer chistes: conjuras burocráticas, secretismo, coacciones a los médicos, brigadas especiales que entran por la noche a la sección de neonatos para desinfectar las incubadoras después de un caso trágico, incluso un bebé que permanece muerto durante horas sin que sus padres se enteren.
Construir un bombazo mediático a partir de elementos míticos es fácil: los pájaros de Hitchcock, el peligro amarillo y el recuerdo de la gran pandemia histórica posterior a la Primera Guerra Mundial, para la cual ya no quedan vacunas. Y también muy útil, ya que da a los políticos la oportunidad de exhibir sus pretendidas dotes de liderazgo y organización. Crear problemas nuevos resulta tan provechoso como conveniente ignorar los existentes, que implican la necesidad de enfrentarse a riesgos de imagen, dificultades insuperables e intereses creados. Aquí es donde los líderes de opinión prefieren ser discretos y, al igual que la autoridad, hacer mutis por el foro.- Publicado originalmente en Izaronews.