Der Kabarettist

Un corto de verano

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 31 Agosto, 2006

ciencia204.jpgNo resisto la tentación de citar un párrafo de un curioso ejemplar hallado en una librería de viejo. Se titula “El mundo en la retorta”, de Hans-Joachim Flechtner. Se trata de una introducción divulgativa a la Química cuya primera versión en español fue publicada por Editorial Labor en Barcelona, en 1943.

Resulta que el mundo no está basado en el logos griego. En el principio fue la acción. Y esto significa tomar decisiones. Damos un primer paso, a ese siguen otros, y pronto nos encontramos entrando en el mundo, en vez de permanecer vacilantes y apáticos ante sus puertas.

Un gran tema para el debate: no son el sacerdote o el místico quienes ponen en marcha el gran motor del cosmos, sino el comerciante y el soldado.

Herramientas

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 29 Agosto, 2006

ixo1.jpgDurante el café una compañera de trabajo me comenta las vicisitudes de su último traslado de piso y descubro que es una gran aficionada a las herramientas de mano, como yo. A la fuerza ahorcan. Una mujer que vive sola tiene que saber valerse por sí misma, sobre todo en estos tiempos. Antiguamente las señoras bien de Bilbao, de esas de las cuales descienden la mayor parte de los “yotuve” y los “conozco-a” que hoy nos sablean en los bares, hablaban con desprecio de esas chicas que no saben hacer un huevo frito, que no son un buen partido y qué sé yo. Pero hoy sí que hay tíos tan inútiles que no sirven ni para poner un clavo… “Igandekoa, cerdo machista: ¿por qué me miras asi, birrotxo empedernido encasquetado bajo una boina? Créeme lo que te digo. El hombre vasco ya no es lo que era”.

Mientras considero la posibilidad de denunciarla por acoso moral y comentarios sexistas ella me cuenta más detalles. Se trata de una mujer acostumbrada a tirar de martillo, taladro, brocha gorda, lijadora y lo que sea. Le viene de familia: su padre diseña matrices en un polígono industrial de Bizkaia.

La teoría subyacente, según ella, es que para hacer chapuzas no es necesario cumplir ningún requisito especial. Basta con tener dos dedos de frente, una mente sana y saber distinguir un ángulo recto de cualquiera de las innumerables posiciones intermedias que al final acaban convirtiéndole a uno en el hazmerreír de tus cuñados. El resto se consigue con la práctica. Sé constante, ten valor y haz como los judíos, que miden siete veces antes de clavar una sola. Al final serás un héroe del bricolage y un experto en aquella materia que los planes educativos del franquismo denominaban “pre-tecnología”.

Hay algo muy importante: cuando quieras hacer un trabajo procura emplear útiles de la mejor calidad. No me refiero al aparato eléctrico que percute o da vueltas, sino a la parte que lleva a cabo el trabajo real. En el taladro o la atornilladora puedes ahorrar todo lo que quieras, no asi en la broca o en las puntas. Compra Bosch, Widia, Philips. Gástate tu dinero sin remordimientos en material alemán o japonés, buen acero y aleaciones al carbono de alta tecnología. No te lleves a casa uno de esos juegos que venden los chinos en sus bazares, porque harás un churro en la pared, quedarás mal delante de tu suegro, e incluso puedes dañar tu herramienta.

La traslabilidad de todo esto a la vida pública del país es tan obvia que no pude menos de sonreírme. Tuve que explicárselo a mi amiga para evitar malentendidos y un nuevo ataque preventivo por su parte. Si políticos e intelectuales siguieran estas indicaciones todo funcionaría mucho mejor. Pero en las altas esferas lo que se tiene a bien es hacer precisamente lo contrario. Sus taladros y atornilladoras (es decir, sus despachos, sus coches oficiales y toda la parafernalia vinculada al status funcionarial) son de un lujo escandaloso –pagados por el contribuyente-, como puestos ahí para amedrentar a la misma gente que les vota; pero su discurso, sus razonamientos y sus técnicas de gestión parecen sacados de la taberna o del patio de un colegio.

Cuanto más elevado el cargo, más banal es la retórica. Las mañas que se utilizan hoy en el mundo de la alta política harían enrojecer de vergüenza a un trilero del rastro madrileño. Y en cuanto a resultados mejor no hablar. Cuando te pones a solucionar un problema, el resultado es comparable al que se obtiene insertando en el mandril de tu flamante Black and Decker una de esas brocas torcidas de acero blando que te venden en el todo a cien. Llegados a lo más alto de la jerarquía no existe este problema, ya que por lo visto al titular ya no se le pide que haga nada útil, salvo pasar el rato leyendo a sus escritores de cámara o viendo cómo su señora prueba un nuevo equipo de buceo.

Son las 11:35 de la mañana. Mi amiga y yo regresamos al trabajo después de partirnos las costas de la cafetería para evitar nuevos conflictos. – Publicado originalmente en Izaronews.

Vacaciones en la C.O.P.E.

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 24 Agosto, 2006

Quedan pocos días para que ese moderno fénix de los ingenios, F.J.L.S. se reintegre a sus funciones como director del programa “La Mañana”. Este mes ha sido de respiro para el Presidente del Gobierno y otras personas influyentes de la vida pública española. Pero la calma pronto llegarará a su fin. El 1 de septiembre la brunete mediática encenderá motores y emprenderá sus maniobras de otoño contra ZP, los separatismos periféricos y Fidel Castro.

Al margen de la ideología es conveniente reconocer que la COPE tenía un estilo ágil y dinámico. Aquí, y no en el elevado número de fascistas que todavía existe en España, es donde reside el secreto de su éxito: el buen periodismo se hace en contra de los gobiernos, no a favor. La prueba es que su audiencia no ha hecho más que aumentar mientras que la de la cadena SER, por ejemplo, se ha contraido casi en proporción inversa.

Antes había cosas en la COPE que -reconozcámoslo, no nos hará daño- no estaban mal: información alternativa, noticias que no salen en los otros medios, y jarros de agua fría para evitar que el gobierno se durmiese -vano intento este, por cierto, ya que el gobierno de Zapatero, en muchos aspectos, sigue estando tan ñeque como el día de su constitución-. Si no hubiera sido por la COPE no se sabría lo que está pasando en el Carmelo. Es posible que también hubiera salido adelante esa colosal estafa al accionista que fue la OPA de Gas Natural sobre ENDESA.

Pero cualquier razón que se pudiera tener desaparece cuando se utilizan malas formas y medios desproporcionados. Mejor dicho, cuando se confunden los medios con las finalidades. A mí no me gusta juzgar a la gente por sus ideas. No me interesa poner de relieve las disfunciones éticas y deontológicas de la COPE, sino las contradicciones internas de su evolución como fenómeno radiofónico. Creo que el esquema seguido por la COPE está condenado a fracasar, en parte a causa de su propio éxito.

Decía antes que el buen periodismo se hace contra el gobierno. Da lástima ver a profesionales como Gabilondo y Francino intentando salvar la cara al Presidente Zapatero o a personajes absolutamente impresentables de su entorno, como José Montilla -Parece que España es el único país del mundo donde para ser ministro los estudios superiores constituyen un hándicap-. Pero el buen periodismo también ha de ser libre, y el que se hace en la COPE dejó de serlo hace tiempo, al caer prisionero de las derechas y del dinero.

El buen Federico, obcecado en su lucha contra la Antiespaña, no se da cuenta de que está haciendo un trabajo de agitación que el Partido Popular, por su peculiar sentido del pudor -los señoritos nunca se ensucian con el trabajo a pie de calle- o bien por pereza o incompetencia, no es capaz de hacer. Y además el interés económico y los crecientes ingresos en publicidad son los que mandan. En este momento bajar el pistón significa perder audiencia y anunciantes.

Y esto sin incluir los riesgos que supone una campaña política basada en la crispación, como tuvo oportunidad de comprobar Jaime Mayor Oreja en las elecciones autonómicas vascas de mayo de 2001. ¿Qué cara se le quedaría a los votantes del PP, a la audiencia y a los obispos cuando tras la cita electoral del 2008 se descubriera que gran número de indecisos se ha movilizado a favor de Zapatero, dándole una mayoría absoluta, como respuesta ante la perspectiva de un enfrentamiento civil preconizado desde la COPE y la Conferencia Episcopal?

Mucha gente de izquierdas, aunque diga lo contrario, escucha COPE por morbo -otra de las claves de su éxito-. Pero entre el público de derechas aparecen los primeros síntomas de cansancio. Hay ya quien cambia de canal porque todo aquello le deprime. F.J.L.S. transmite al oyente la sensación de que España se desencuaderna bajo los embates de rojos, separatistas y moros, que esto va a ser una segunda Yugoslavia.

En mi círculo de amistades hay varias personas de ideas reaccionarias, que en pleno corazón de Bilbao se confiesan como seguidoras no ya de Rajoy, sino del mismo Franco, y que dicen que ese hombre (Federico) ha perdido el juicio. La mayor parte de ellas prefiere escuchar ahora a Carlos Herrera en Onda Cero.

Grandes miserias y pequeñas grandezas de la prensa en España

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 22 Agosto, 2006

Los ratos de ocio estival me han permitido hacer algunas lecturas. También he tenido tiempo para la prensa. No lo hago a menudo, porque en este país el periodismo es de una calidad detestable, y con los años no tiende precisamente a mejorar.

Diríase que el períodico español es un instrumento al servicio de un partido político, dirigido por empresarios con mentalidad franquista y pre-constitucional, gestionado por abogados y contables a los que lo mismo les da pinto que valdemoro con tal de aumentar la tirada y los ingresos por publicidad, y en el que trabajan un hatajo de chupatintas recién salidos de la Facultad de Ciencias de la Información, que escriben lo que les parece y no muestran el menor respeto hacia la verdad ni el honor de las personas.

Si eres un experto en algún tema y viene un periodista a entrevistarte no hace falta que prepares tus respuestas. Díle lo que te parezca, porque él después hará otro tanto a la hora de contarlo. Y por más que le encarezcas que ponga algo asi o asá, para no herir la susceptibilidad de otros, al final te dejará en mal lugar. Y no hablemos ya de las campañas de desprestigio, las injurias, la manipulación de hechos y la puesta en circulación de falsedades y rumores de todo tipo. Los periodistas son un peligro no solo para la reputación profesional, sino también para las relaciones familiares y sociales.

La prensa es el cuarto poder del estado, lo cual la hace inevitable, en los mismos términos que una suegra o un pariente pelma. Este poder lo ejerce de manera absoluta e implacable, sin posibilidad de apelación y, a veces, también irresponsablemente. En España hacen falta todavía varias generaciones para que un periódico que ha injuriado a un particular sea condenado por los tribunales a rectificar y resarcir por daños.

Mientras llega ese día debemos manejar con cuidado todo periódico que caiga en nuestras manos, como bandolero andaluz que se acerca con tiento a las mujeres y al vino cuando tiene la cabeza pregonada. No les hagamos preguntas como si fueran el Oráculo de Delfos, no les rindamos pleitesía ni les demonicemos y, sobre todo, no nos tomemos lo que dicen como algo personal. Si en el camping donde estamos pasando las vacaciones solo tienen “El Mundo”, con las habituales filípicas de los Pedrojotas y relatos esperpénticos sobre moros que van a reclamar una oveja perdida ocho días después de haber colocado las bombas del 11-M, no nos sintamos acalorados. Antes bien preguntémonos por qué el administrador de la finca jamás pide “El País” o “Avui” y se pasa las mañanas escuchando la COPE, como los taxistas.

A mí me gusta leer el DEIA, entre otras cosas porque publica mis artículos. Obviamente se trata de un diario comprometido, en una línea ideológica que uno no comparte, precisamente, pero con la virtud de la gente que escribe en él cree lo que dice. Tiene también una sección de Economía que no está nada mal.

Respecto al Correo Español, perteneciente al grupo Vocento, como todo el mundo sabe, al igual que el Diario de Guipúzcoa, el Norte de Castilla y otros, constituye una referencia obligada, no por su calidad ni por su objetividad sino por ser el periódico más leído de Bizkaia. A primera vista el Correo Español se nos aparece como un medio plural, abierto a los más variados intereses. También hay muchos nacionalistas vascos que lo compran, sobre todo desde que DEIA dejó de publicar los horarios de las misas.

Pero no nos engañemos: el Correo, a pesar de su progresismo aparente, es un periódico de extrema derecha, favorable a las posiciones políticas del PP, que no muestra escrúpulos de ningún tipo a la hora de cargar contra cualquiera que se le ponga por delante: son conocidas las campañas de acoso y derribo contra personajes de la vida pública, asi como la forma en que durante años, en coordinación con el Diario de Guipúzcoa, ha estado intentanto enfrentar a las aficiones del Athletic y de la Real Sociedad.

El País, por su parte, está de capa caída. Este periódico jugó un papel muy relevante en los primeros años de la transición, pero con el tiempo se ha convertido, paralelamente a la SER, en un órgano oficial del Estado. Algunos se preguntan cómo es posible que reputados y carismáticos profesionales como Iñaki Gabilondo, Hermann Tertsch, que estuvieron en candelero durante años, ahora, cuando finalmente el progresismo parece haber triunfado sobre las fuerzas medievales y oscurantistas de la derecha, ya no sean más que tristes sombras que vagan por las redacciones y los platós como Bilbo Bolsón por la biblioteca de Rivendel. La respuesta es muy simple: el buen periodismo no se hace a favor del poder, sino en contra de él. Ha de ser combativo, crítico, ágil, irreverente. El público no quiere alguaciles, sino espadachines.

Y esto es precisamente lo que le sobra a “El Mundo”: da auténtico morbo abrir sus páginas, porque aquí hallamos todo el material que los otros periódicos se niegan a publicar. La vitalidad que el diario de P.J.R. disfruta después del cambio de gobierno del 14-M se debe precisamente a esta actitud hostil hacia el gobierno, muy similar a la del New York Times en la América de Bush. El Mundo, pese a sus defectos, es lo más aproximado a la prensa de una democracia madura que hoy por hoy se puede encontrar en España.

En cierto blog he podido leer cómo su indignado propietario se quedó a solas en un camping con varios ejemplares de El Mundo, flipando con todo lo que a estas alturas todavía se publica sobre la furgoneta Kangoo y los confidentes del 11-M. Luego dijo, en respuesta a uno de mis mensajes, que este periódico causa estupor y risa. Su comentario no venía al caso con lo que estábamos comentando en aquel momento (algo sobre Hizbulá y sus redes de asistencia social), pero he de agradecérselo porque fue lo que animó a escribir este post.

Lamento discrepar de su opinión: el empleo que hace El Mundo de materiales conspiranoicos procedentes del 11-M no es tan estólido como parece. En Libertad Digital y otros blogs se está llevando a cabo un análisis minucioso del sumario del juez Juan del Olmo, tamizando errores y contradicciones de todo tipo en busca de esa codiciada pepita de oro informativa que permitiría alcanzar el verdadero objetivo de Luis del Pino y su equipo de “periodistas de investigación”: saber la verdad no, sino dejar limpia y lustrosa para la historia la figura de José María Aznar.

Este empeño constituye un gasto inútil de tiempo y teclado de ordenador. Resulta incomprensible que el PP esté prestando apoyo a estas historias conspiranoicas sin darse cuenta de que en ello no le va ningún provecho. En España la derecha es así de imbécil. Aunque se llegara a demostrar la participación de ETA en el 11-M, no serviría de nada: las circunstancias políticas han cambiado en el País. La posición del actual Presidente del Gobierno no se vería afectada en lo más mínimo por semejante revelación. Nadie iría a manifestarse frente a La Moncloa para exigirle que dimitiera, sabiendo que entre los días 11 y 14 de marzo de 2004 actuó de buena fe y en respuesta a las demandas del pueblo español. Es más, el tiro podría salir por la culata y suponer una ventaja para Zapatero, porque quienes votaron por él en aquella ocasión no estarían dispuestos a admitir que estaban equivocados. El Papa a veces yerra: el pueblo soberano jamás.

Esto lo sabe Pedro J. Ramírez, pero su propósito es otro. Dejando espacio en su periódico para la conspiranoia del 11-M va creando una audiencia receptiva a noticias en la misma línea. Paralelamente él lleva a cabo otra investigación, basada en un leit-motiv diferente: lo que teme Zapatero no es que se descubra que ETA participó en el 11-M (supuesto de cuya plausibilidad a estas alturas ya no merece la pena ni hablar). Lo que le preocupa es que algún día se llegara a descubrir que hubo algún miembro del partido socialista implicado en la trama. Y esto es lo que  el Sr. Ramírez está tratando de averiguar.

No perdamos la calma: estos son días para la reflexión

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 21 Agosto, 2006

Maldita sea, no entiendo por qué el anuncio de ETA ha causado tanta consternación. Muchos se lo han tomado como una especie de tirón de orejas. Algunos opinan que el breve idilio vivido en la escena política vasca desde el mes de marzo ha llegado a su fin, y que en adelante nos espera un lúgubre panorama de kale borroka, disputas entre los partidos y liquidación prematura de la mesa de partidos. Yo prefiero contarme entre los optimistas. Creo que el proceso de paz continúa, que los terroristas desean abandonar la lucha armada y que las declaraciones de ETA han de quedarse en una manifestación de desagrado, a la vez que un grosero toque de atención en la línea de: “eh, que aun estamos ahí y pintamos algo”.

De todas las voces que se han escuchado durante los últimos días únicamente la del Lehendakari Ibarretxe dice algo que merezca la pena ser escuchado: calma, sensatez, esperar un poco más. ETA no es quien tiene la clave de la pacificación, y por supuesto tampoco debe tenerla. Su comunicado es nefasto tan solo para quienes, sobre todo por razones de táctica partidista, viven pendientes de lo que la banda armada dice o deja de decir. Desde aquí una mención de honor a Ibarretxe, por haber sido el primero en detectar el banco de antxoas.

Respecto a la intervención del PNV en el proceso de paz, cierto es que la misma destaca por un sorprendente grado de reserva y circunspección que no pocas veces es confundido con la ausencia. Desde hace algún tiempo a este partido se le ve funcionando con la llama del gas muy baja. Hay para ello varias razones importantes: por un lado evitar que se repita el horizonte de expectativas desproporcionadas creado por la primera tregua de ETA y, segundo, una desconfianza hacia la política del gobierno español en el País Vasco, ambigua, misteriosa, oportunista y a veces infame. Por más que uno la examina resulta imposible decir hacia dónde va y qué es lo que pretende.

Un día a Batasuna se le ofrecen todo tipo de facilidades (”el famoso coche nuevo de Elkarri, con el que Jonan Fernández amenizó tantas reuniones de los talleres de Bizkaia”) para que regrese a la política. Al mismo tiempo se mantiene inalterada la Ley de Partidos Políticos. Pepín Blanco dice que ni hablar de modificarla, por razones obvias: el gobierno socialista no está dispuesto a provocar innecesariamente a una derecha a la que posiblemente necesitará para llevar a cabo la reforma constitucional, o el despliegue de tropas en el Líbano, o cualquier otro tema de envergadura nacional. Y, ¿quién nos dice si el día de mañana, tras haberse producido un cambio imprevisto en las circunstancias políticas, Zapatero no decididirá volver a la política de la mano dura?

Entretanto continúa el mareo de la perdiz. Hoy sale a la calle un preso, mañana caerán veinte en una redada al otro lado de la frontera. Con la palma de la mano el Presidente del Gobierno acaricia, con el dorso zumba. Y en medio de este caos, un importante cargo del PNV es sacado del hospital, casi a la fuerza, para obligarlo a comparecer ante el juez Grande-Marlaska, vinculando asi mediáticamente al nacionalismo vasco con la trama de extorsión de ETA. Una jugarreta en el mejor estilo de los Vera, Solchaga, Barrionuevo y compañía, sucia donde las haya, sin importar quién la haga ni a quién se la hagan.

La cuestión no es qué está planeando ETA, un grupo terrorista en proceso de liquidación, sino más bien: ¿a qué juega el gobierno de Zapatero en Euskadi? ¿Lo sabe él mismo? ¿Es un nuevo Oráculo de Delfos? (“Cruza este río, oh, Rey, y habrá una gran victoria, pero no te sabemos decir si será tuya o de tu enemigo”). Evidentemente no se trata de un simple proceso de pacificación en beneficio del pueblo y de la sociedad civil, sino de algo más: tal vez ir consiguiendo poco a poco el control de una importante autonomía periférica, como ya se ha hecho en Cataluña y Galicia, como se intentó hacer en Madrid y como se logró, durante un breve tiempo, también en Baleares.

Esto es lo que podría haber bajo la línea de flotación que separa la estridente pasarela del markéting político, los clichés retóricos y populistas y el idealismo de unos pocos, de ese inframundo implacable y turbio de la intriga política, los intereses creados y las agendas ocultas. No hay que dar al comunicado de ETA más importancia de la que realmente tiene. Puede que sea una mala noticia, pero no de las peores.

La paz pública se ha visto alterada no solo en el País Vasco, sino también en el gallinero nacional. Fijémonos que los terroristas no son los únicos descontentos. Todos arremeten contra todos: ETA y la izquierda abertzale contra el PSOE y el PNV, el PSOE contra el PP y el PNV, el PP contra todos los anteriores. La asonada es general, como la pelea callejera del segundo acto de “Los Maestros Cantores de Nüremberg”, con presencia de serenos, aprendices, alguaciles y doncellas vaciando calderos desde las ventanas. Detengámonos antes de rasgarnos las vestiduras, no vayamos a estropear nuestra mejor túnica de patricio, y dediquemos estos últimos días de nuestras vacaciones a reflexionar atentamente y con calma sobre ello. – Publicado originalmente en Izaronews.

Un asunto de conciencia de Günter Grass

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 17 Agosto, 2006

grass.jpgCon los conflictos locales no basta: hay que involucrarse en causas de otros, blandiendo banderas extrañas y palos sobre las cabezas de unos convecinos que, inexplicablemente, sostienen puntos de vista opuestos o complementarios, y en cualquier caso inútiles para nuestro propio provecho material o moral. En el mundo globalizado del siglo XXI no es suficiente con empatizar o reivindicar bienes éticos universales: hay que comprometerse con una causa concreta, arriesgar sin fuero, besar estandartes de vivos colores. Ser romántico, cosmopolita y entrometido, como Lord Byron en el sitio de Misolonghi.

Cuando estrenaron “La Walkiria” en Barcelona, a las puertas del Liceo hubo refriegas y retortijones entre los admiradores de Wagner y un público catalán burgués y pacato, de gustos más conservadores. Años más tarde, tras la crisis de julio de 1914, en el mismo lugar discutían airadamente aliadófilos y germanófilos.

Más recientemente hemos podido observar la intensa polarización producida en la opinión pública del Estado Español por la guerra del Líbano, que ha llenado titulares de prensa y desencadenado llamaradas en la blogosfera. Ahora el affaire Günter Grass, en vísperas de la publicación de su controvertida autobiografía, vuelve a polarizar de manera virulenta a toda una cohorte de lectores de periódicos, oyentes de radiotertulias y gacetilleros digitales.

Para quien no esté en antecedentes: acaba de averiguarse que Günter Grass, Premio Nobel de Literatura, autor del “Tambor de Hojalata”, luminaria de la izquierda alemana y conciencia de la Europa progresista, estuvo enrolado en las Panzer SS, el cuerpo de élite del ejército nazi. El rifirrafe está servido por dos motivos: la prevista concesión del premio Príncipe de Asturias al escritor y el recuerdo de la reciente polémica en torno a la militancia del Papa Benedicto XVI en las Juventudes Hitlerianas.

Sin haber terminado de leer el bizantino titular de “El País”, colocado como con alfileres en la sección de Opinión de este ilustre y oficial diario, se acusa al mismo de hipocresía, y a la izquierda española de aplicar su ya folklórica doble vara de medir no solo a las catástrofes naturales y al debate parlamentario, sino también en esferas tan augustas y sublimes como el Parnaso de las letras.

Que las faltas de juventud de Herr Grass causen revuelo en Alemania no es de extrañar, ya que, pese a tanta autocrítica y tantas sesiones de terapia colectiva, este sigue siendo un país traumatizado por aquel gran agujero negro en su Historia que fue el Nacionalsocialismo. Alli, durante toda su vida, el propio Grass se ha encargado de echar en cara a otros personajes influyentes de la vida pública germana sus coqueteos y vinculaciones con el nacionalsocialismo.

En el fondo se trata de un problema de conciencia del propio escritor, quien deberá responder ante una opinión pública que no suele tolerar este tipo de faltas. Chomsky tuvo que pagar muy caro su engaño respecto a las masacres del Khmer Rojo. Grass, aunque su libro se venda bien, también sufrirá ante el pueblo alemán por un presunto pecado de hipocresía.

Los méritos literarios de Grass siguen inalterados, y por ellos le ha de enjuiciar la posteridad, como al Cardenal Ratzinger por sus libros de teología y sus encíclicas. La polémica en torno al escritor alemán obedece a una actitud general de papanatismo y banalidad que no demuestra más que dos cosas, harto sabidas ya con anterioridad: que en el Estado Español continúa existiendo una virulenta división, nada conveniente para una democracia moderna, entre ciudadanos particulares de izquierda y derecha; y segundo, que la blogosfera es menos conservadora, más pasional y audaz, y que tiene menos pelos en la lengua que los medios de masas tradicionales. – Publicado en Izaronews.

El descanso del guerrero

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 14 Agosto, 2006

Los incendios que durante los últimos días han asolado Galicia no son simplemente una catástrofe natural. Después de evaluar el daño en el medio ambiente, la propiedad tanto pública como privada y la moral de la ciudadanía gallega, habrá que pasar revista al menoscabo de imagen que los fuegos inevitablemente suponen para el gobierno de Zapatero.

El estado español acusa un déficit de gestión en catástrofes naturales que sigue sin resolver, alegándose los pretextos de costumbre: falta de recursos económicos, caos burocrático, descoordinación autonómica, etc.

Ni siquiera los dos últimos precedentes -el desastre del Prestige y los incendios del verano pasado en Castilla La Mancha- han animado a llevar a cabo un esfuerzo serio en pro de lo que el sentido común estima necesario para luchar contra las catástrofes naturales en un mundo globalizado: coordinación de personal, recursos materiales e información, no ya a escala regional o estatal, sino de toda la Unión Europea.

El bosque, la atmósfera, las especies animales y vegetales y la salubridad pública constituyen bienes públicos de incalculable valor. Hay que hacer algo más por ellos. Lamentablemente los partidos, especialmente el PSOE, la fuerza más importante de la política estatal, enzarzados en sus rebatiñas tácticas, parecen haber perdido todo contacto con el substrato real del país. Ni siquiera son capaces de darse cuenta, como el antiguo canciller alemán Gerhard Schröder, de algo obvio: que las catástrofes naturales -en su caso las inundaciones del Elba- ya no son un problema económico y social, algo que en última instancia deteriora los balances de las compañías de seguros, sino también un tema de gran interés político.

En ellas se pone a prueba el liderazgo y la aceptación popular. Implican no solo una grave responsabilidad, sino también oportunidades y riesgos. Aznar sobrevolando la marea negra en el Atlántico, Zapatero llegando al escenario de la tragedia gallega con una semana de retraso, y por todas partes desorden, confusión, enfado, incapacidad, berrinches y disculpas bobaliconas: esta no es que se diga la mejor publicidad electoral.

El verano es el descanso del guerrero. Pero un político no puede bajar la guardia y plegar todo el mes de agosto como si fuera un vulgar trompo de oficina. Quien aspira al poder no tiene vacaciones. Si por uno de esos azares que en este país llevan a la gente ordinaria a las más altas esferas del poder, llegara usted a ser presidente del gobierno, lo primero que debe asumir es que, tarde o temprano, las catástrofes suceden: naufragará un carguero atiborrado de productos químicos, habrá lluvias torrenciales, arderá el monte en media España…

Sea precavido. Usted deberá estar preparado en todo momento para una tragedia de proporciones masivas. Tenga siempre a punto un operativo de gestión de crisis, aunque no haga falta. Y si la tribulación lo sorprende en pleno agosto -¿o piensa que la ley de Murphy hace excepciones con los políticos?- no se haga el remolón. No considere que eso es algo de poca importancia, de lo cual se pueden encargar cuatro guardas forestales y un retén de desempleados en prácticas.

Sacúdase la pereza de encima. Levántese del sofá, cálcese las botas, despídase de su Sonso y póngase en acción. Haga cuadrarse a los ministros, despabile de su letargo estival a unos cuantos funcionarios en Madrid, aunque sea a patadas, y diríjase al lugar de los hechos sin demora. Puede que tan solo se trate de una barbacoa mal apagada, pero mejor no correr riesgos. Nunca ha de menospreciar los problemas en su etapa inicial, y menos habiendo llamas de por medio.

No se trata simplemente de un gesto simbólico, ni de hacerse la foto con casco y una pala en la mano. Dé ejemplo con su presencia, y al verlo en primera línea de fuego -nunca mejor dicho-, los responsables de la acción se dejarán de zalamerías burocráticas, correrán a enfrentarse a las llamaradas y competirán unos con otros por demostrar quién es más eficaz y aguerrido en el combate contra las fuerzas desencadenadas de la naturaleza. Habrá eficacia, dignidad y titulares respetuosos en la prensa. Todos saldrán ganando, y en primer lugar el entorno.

Si no sigue estas indicaciones no hace falta decirle cuáles van a ser las consecuencias de su indolente falta de previsión. No tiene más que leer los periódicos. El daño ya está hecho: afecta en primer lugar a todo el pueblo de Galicia, y después al partido en el poder. Tarde o temprano lo sucedido tendrá repercusiones, porque la gente no olvida y, a diferencia del gobierno, hay otros expertos en venta de humo ideológico que no pierden el tiempo.

Las torpes declaraciones de la Ministra de Medio Ambiente, la búsqueda obsesiva de culpables y chivos expiatorios y la exhibición por parte del Ministro del Interior de toscos artilugios retardadores, con los que, más que convencer, lo que se consigue es insultar a la inteligencia del público, contrastan con la astucia, la coordinación, la elocuencia y el oportunismo, perverso y bien dosificado, con que la derecha española se dedica a sacar partido de los incendios forestales gallegos. – Publicado en Izaronews.

presidente.jpgPOSTDATA.- Escribí este artículo para Izaronews con el propósito de hacer una crítica del liderazgo, en este caso de la falta del mismo. Entretanto el asunto de los fuegos de Galicia ha degenerado en una auténtica escopeta nacional, sucediendo lo que yo había temido: que el gobierno, habiendo perdido el control de la situación, pondría en marcha una serie de mecanismos propagandísticos destinados a distraer la atención del público y disimular su propia incompetencia, haciendo recaer sobre otros la culpa de los incendios. Durante los últimos días hemos tenido el privilegio de asistir a un despliegue de insinuaciones, acusaciones sin pruebas e incluso teorías conspirativas en las que aparecen elementos figurativos en la mejor tradición de la leyenda urbana nacional: grupos de fornidos jóvenes atravesando los pueblos de Galicia a toda pastilla montados en motos y vehículos todoterreno. Todo el mundo sabe de su existencia, aunque no seremos capaces de encontrar a nadie que los haya visto con sus propios ojos. Yo, por ejemplo, conozco a una persona, muy respetable y de probada solvencia moral, que vio pasar a Manuel Fraga en un quad por una pista forestal, con un soplete y un fardelín de estopa.

Importa poco quiénes son los que queman el monte, si la derecha caciquil, trabajadores en paro, funcionarios resentidos, especuladores, narcos o psicópatas. No es realista pedir a los criminales que cambien su comportamiento, pero sí al poder político y las instituciones que estén preparados para combatirlo. De lo único que existe constancia cierta es de la incapacidad de la administración y del gobierno español para atajar el desastre. Si hay algo de método en todo esto, lo hallaremos no en las presuntas conspiraciones, sino en la forma de rentabilizar políticamente la catástrofe por el Partido Popular.

Sinceramente, yo habría esperado más liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero, sobre todo después de los incendios del año pasado en Castilla – La Mancha. Confiemos en que para el próximo verano haya aprendido la lección.

El espejismo de la transición en Cuba

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 9 Agosto, 2006

Hoy he publicado en DEIA un artículo sobre las perspectivas de cambio político en Cuba a raíz de la enfermedad de Fidel Castro. En general los comentarios que hemos podido leer durante los últimos días, en prensa, secciones de opinión, tertulias y blogs, adolecen de dos defectos muy comunes entre los autodenominados “analistas” de hoy: falta de imaginación y exceso de fantasía. Por no hablar de posturas partidistas y del mercenariado de costumbre, bien en favor del liberalismo insulso e inverosímil que defienden bitácoras en órbita a Libertad Digital, donde aun se cree en la curva de Laffer y el mito de la mano invisible, bien dirigido a ese público borreguil y progre que piensa que llevar camisetas del ché y oir música de Sabina todavía constituyen signos de compromiso revolucionario. Cuanta razón tenía Paco Umbral. Ya no quedan izquierdas en España, por lo menos de esas cuya principal seña de identidad era lo que hoy precisamente les falta: la facultad de pensar.

La gente está obsesionada con el modelo español de transición a la Democracia, pero no va a haber tal. Recuerden si no lo que pasó con los países comunistas de Europa Oriental. Todos pensaban que la Experiencia de España iba a ser de gran ayuda, pero al final, nada. Entre los antiguos funcionarios comunistas, que se repartieron casi todo el patrimonio del estado, y el Fondo Monetario Internacional, que no dejó al pueblo disfrutar de los restos, se generó un proceso de evolución política que resultó -y sigue resultando- de gran complejidad. No olvidemos que algo similar podría suceder en Cuba.

Imposible decir si la enfermedad de Fidel Castro tendrá un desenlace fatídico. Por ahora el paciente goza de una salud envidiable. Fidel Castro, el último de los grandes revolucionarios, será recordado durante mucho tiempo: es la prueba de que en el mundo no mandan el dinero, ni el pedigrí, ni los currículums librescos a la Arístegui, sino el carisma, good will de problemática definición e irremediablemente escaso. Cuando el jerarca de la Revolución tose, todo el mundo corre en las agencias de noticias y el sistema mundial de teletipos sufre un shock anafiláctico. Los periodistas saltan desde la piscina y se ponen en cuclillas frente a sus laptops. El exilio ruge con arrogancia y jolgorio en las calles de Miami. Bush y Rice mandan desempolvar el atril de los discursos. Zapatero y Rajoy convocan ruedas de prensa y toman café juntos.

¿Ha llegado la hora? ¿Se extingue la figura legendaria del Comandante, último intérprete del drama iniciado con la caída del Muro de Berlín? La progresía aprieta filas, dispuesta a librar un último combate, más testimonial que tangible, por la Revolución, probablemente a base de poemas y canciones. Los fieles del comandante cierran los puños y obligan a escribir cartas al niño balsero. Al otro lado del mar, los cubanos de Miami descorchan botellas y brindan por el óbito del monstruo. También los hay que, discretos y escarmentados, prefieren retirarse cautamente a la esfera privada. Hubo en la Antigüedad un tirano que fingió su propia muerte para obligar a sus enemigos a descubrirse.

Aunque Fidel se recupere nada volverá a ser como antes. En Cuba hay una dinámica de cambio. No se trata de una transición, sino de un proceso de apertura del régimen. Los empresarios vascos en la Isla y muchos ciudadanos de a pie en la Habana comparten este punto de vista. Un asesor español perdería allí el tiempo. El proyecto aperturista está liderado por Fidel Castro y sus camaradas revolucionarios. Hace años que estaba programado asi.

El giro democrático resulta inevitable: la simple apertura económica y las concesiones al capital extranjero durante la década de 1990 no han bastado para atender a las demandas de desarrollo social del pueblo cubano. El Gobierno de Cuba está llevando a cabo esfuerzos de modernización dirigidos a superar el modelo del monocultivo azucarero, encauzándola en un sistema económico postindustrial, cimentado sobre los servicios, el turismo y las tecnologías de la información.

Se cree que el régimen cubano tiene una naturaleza esencialmente personalista y mítica. La Revolución, sin embargo, no son sólo Fidel y sus pretorianos de Sierra Maestra, decrépitos y diezmados por los años. La Revolución que posee un componente nacional que logrará sobrevivir a su creador. La Casa Blanca tampoco va a respaldar con entusiasmo a los exiliados, habida cuenta del precario estado de su prestigio político en Europa y el Oriente Medio, su difícil posición en Irak y el problema nuclear iraní.

En Estados Unidos no quieren a Fidel Castro, pero se le respeta de modo circunspecto -al menos entre las clases populares- como a un digno rival que ha sobrevivido a diez presidentes norteamericanos. El comandante, desmigajándose de decrepitud, como un personaje de García Márquez, se prepara para dirigir su última batalla. Aunque el régimen comunista y la falta de libertades de Cuba no me inspiran ninguna simpatía, pero creo que Fidel saldrá triunfante una vez más.

En el transcurso de los próximos Castro hará un gesto decisivo para avalar su liderazgo: excarcelar a los presos políticos.

Cita de uno de mis artículos en el blog “Zozoak Beleari…”

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 8 Agosto, 2006

El pasado 27 de julio uno de mis artículos en Izaronews, titulado “Reinventar Euskadi“, fue objeto de  referencia en la bitácora vasca Zozoak Beleari. Me gustaría agradecer personalmente esta atención al autor del blog, pero como en ella no figura ningún e-mail, mi única esperanza de alcanzarle es hacer un trackback desde aquí.

Es cierto que mi comparación entre los inquilinos actuales de Sabin Etxea y los tecnócratas franquistas del Opus Dei ha causado algunos comentarios agrios entre mis conocidos nacionalistas. Mi intención no era ofender. Se trataba de un símil circunstancial en el que se intentaba hacer hincapié en aspectos organizativos y de gestión, y no de contenido ideológico. Tan solo quise poner como ejemplo una situación paradigmática en el Estado español.

Por otra parte no se puede ignorar que entre la militancia nacionalista de base existe un gran descontento con respecto a la situación actual. El debate no ha hecho más que comenzar, y promete llenar abundantes e interesantes páginas en la blogosfera vasca. En el batzoki donde suelo comer me animan para que le dedique más atención no solo en Izaronews, sino también en esta bitácora. Los más viejos incluso me han dado algunas ideas para escribir sobre el tema con una perspectiva histórica adecuada.

Aznarmanía

Publicado en Uncategorized por igandekoa en 5 Agosto, 2006

Cuando Aznar era presidente del gobierno todo el mundo hablaba de Aznar. Teníamos a Aznar por las mañanas, a la hora del café, por la tarde y al acostarnos. Y cuando Aznar no podía, porque es imposible estar a todas horas en todas partes (aunque ahora tengo mis dudas, a la vista de esta persistente manía colectiva en torno a su persona), tomaban el relevo su esposa Ana Botella o su hija Anita, haciendo ondear la ikurriña en compañía de Alejandro Agag y unos amigos de Portugalete, solo por hacer la gracieta.

Nunca antes el país se había visto sometido a una epidemia de pelotilleo y culto a la personalidad del líder como tuvimos ocasión de presenciar durante el gobierno del Partido Popular. A Radio Nacional estuvieron a punto de llamarla “Radio José Mari”, porque desde las siete de la mañana se dedicaba insistentemente a seguir los pasos de Aznar, dejando en todo momento notarial y metódica constancia de los mismos.

Ahora el presidente del gobierno es Zapatero, pero todo el mundo sigue hablando de Aznar. Tenemos a Aznar hasta en la siesta: nos lo muestran en F.A.E.S.; sus discursos antipatrióticos son reproducidos íntegramente en El País. Lo sorprenden firmando libros en el Corte Inglés. Lo vemos en Oropesa del Mar, recostado en una hamaca o jugando al paddle. Sabemos lo que ha dicho, lo que lee, lo que come, dónde ha estado, qué actriz le pone, cuál es el número del cupón que pide al vendedor, y cuál su última frase escandalosa o políticamente incorrecta para la posteridad… Y lo que todavía no sabemos de él lo conoceremos, sin lugar a dudas, y más pronto que tarde.

¿Que aparece Zapatero en la Primera para hablar de los Presupuestos del Estado o la Tregua de ETA? ¿A quién le interesa? Aznar está en Tele 5 diciendo que en Tarragona hay armas de destrucción masiva o que se ha leído las obras completas de Josep Pla. Aznar por aquí, Aznar por allá, Aznar en el Consejo de Estado, Aznar en Madrid o en Georgetown, Aznar en ABC y en la Casa de las Dagas Voladoras, escandalizando a la progresía o haciendo peligrar la política de España en el Oriente Medio.

En resumidas cuentas, Aznar: un tema de actualidad que siempre es actual, gracias a los desvelos de periodistas, políticos, profesores, prensa del corazón, dictadores de la moda y cibernautas de todo signo, pero, y he aquí lo paradójico, principalmente de izquierdas.

Hace poco, con motivo de un viaje a Londres, un parlamentario socialista publicaba en su bitácora de Internet un artículo sobre la estatua de Nelson en Trafalgar Square, comentando los errores cometidos a la hora de calcular la altura del monumento. Finalmente sugería, sin saber muy bien cómo había llegado a esta conclusión en un entorno tan poco castellanovetónico como los alrededores del Palacio de Westminster, que ya era hora de que en España se abriese un debate sobre la verdadera “estatura histórica de Aznar”.

Indudablemente, pero si yo hubiera estado en Trafalgar Square contemplando la estatua del almirante, habría evocado las tres grandes victorias que terminaron con la hegemonía naval de Francia y España: Copenhague, el Nilo y Trafalgar. Habría pensado, también, en el misterioso talento de Lady Hamilton, o en la influencia distorsionante del chauvinismo sobre el teodolito de los topógrafos británicos.

Pero lo último en aparecer ante mi imaginación histórica, exaltada por la majestad del emplazamiento, habría sido el retrato de un antiguo inspector de Hacienda. Cuando Don José María Aznar López se nos aparece como un fantasma en pleno centro de la City, sin aguardar siquiera a las brumas de la noche, poco debe ya faltar para que veamos al Capitán Trueno presentándose a las Elecciones Catalanas por el extinguido PASOC.

Damas y caballeros, no teman: Aznar está en todas partes, pero no puede causarnos ningún mal. Se encuentra tan vigilado como Maradona en su primer Mundial, y nos enteraremos de inmediato en cuanto se le ocurra hacer el menor movimiento en falso. A veces uno tiene la impresión de que no ha habido ningún cambio de gobierno tras el 14-M. – Publicado en Izaronews.